Ahí estaban solas y desnudas sobre la cama del hotel, su compañera la sorprendió con un dorado y estriado falo de metal, la mira y se lo introduce lentamente, va sintiendo la frialdad del aparato que poco a poco se convierte en una tibieza sublime, ella la domina totalmente marcando el ritmo, el zorrón rubio da arcadas de placer gimiendo intensamente hasta que llega el primer orgasmo, entonces le provoca un intenso vacío y mete su lengua en ella para subir poco a poco hacia su boca y pedirle que le coma el chocho lleno de deliciosos jugos. |